Con razón, justificadísimo. Cualquier tópico sobre la final de Hamburgo y la consecución de la Europa League se queda corto. Tuvo que ser Forlán, y tuvo que ser al final de la prórroga. Contra un Fulham que decepcionó, que terminó con Dempsey como referencia en ataque. Con Raúl García y Assunçao, que siempre caminan sobre el alambre, secando a Etuhu y Murphy, una pareja con mucha mejor prensa. La sombra de Tiago no es tan alargada. Al final, el 9º de la Liga se impuso al 12º de la Premier, culminando un camino en el que ambos dejaron atrás equipos como Liverpool, Valencia, Juventus o Wolfsburgo. Casi medio siglo después, el Atlético levantó un título europeo. Y Forlán, que mandó chuparla a las gradas, vuelve a ser el héroe de antaño.
- ¿PERO QUÉ MIERDA SON LAS PRESELECCIONES?
Que los seleccionadores nacionales estuvieran obligados a presentar una lista de 30 pre-convocados NO VINCULANTE a la FIFA huele raro. Hay muchos premios (Valdés, Insaurralde, Grafite…) y muchas collejas (Benzema, Ronaldinho, Cassano…). Parece, en todo caso, una medida para rebajar la tensión, un movimiento publicitario para recordar que en un mes tenemos Mundial. Porque al final, hay siete descartes en cada pre-convocatoria. Y al no ser vinculante, los técnicos pueden introducir los cambios que quieran de aquí a que comiencen las concentraciones. Así, Raúl, Reyes, Guti, Edmundo, Le Tissier y el Chori Castro todavía albergan esperanzas de terminar viajando a Sudáfrica.
- COMO TRUEBA, CON OJO EN PUCELA Y OTRO EN MÁLAGA
La matemática, la lógica y el polen no engañan. Esta jornada, última del campeonato, se decide todo, salvo que el Mallorca jugará competición europea y que el Valencia será tercero. Está por definir cuál será el equipo que cerrará el curso sufriendo el rídiculo de irse al verano de vacío, si el imperialista Madrid blanco del récord de puntos y de victorias, o el todopoderoso Barcelona que, de todas todas, puede terminar la temporada con los mismos (o menos) títulos que el Atlético de Madrid (o el Porstmouth). El Madrid visita Málaga, un equipo que ha terminado hundiéndose a pesar de Obinna y el mártir Mtiliga. Y el Barça recibe al Valladolid de Pelé y Manucho. Al Valladolid de Clemente, anti-madridista y cuya profesionalidad puso en duda Míchel en 2002, en una columna publicada en la atalaya de Inda. Si el técnico azulón acertó, la desazón de descender se verá compensada con el lagrimeo de los insignes que dejarán el Madrid, despidiéndose sin título. Dudek, no. Dudek se queda otro año más.







últimos valientes