El día que volví a llorar con el Atleti

15 05 2010

Hacía tiempo, y no recuerdo cuando exactamente, lloré por el Atleti por penúltima vez. La última fue el miércoles, después de que el balón de Forlán entrara en la red en el minuto 116 de partido. Me cuesta describir las sensaciones de cada momento, pero todo se resume en dos cosas: alegría y emoción. Tuve instantes de locura y éxtasis total y otros de ensimismamiento, como si no me lo terminara de creer. Iba como drogado y/o borracho sin haber probado una gota de alcohol. Gracias por lo que me (nos) habéis hecho vivir. No sé si el Atleti es diferente al resto, que en algunas cosas puede lo sea, pero lo que sí pasa es que los aficionados lo llevamos muy dentro, con todo lo que eso conlleva. Forza Atleti gane o pierda, y ahora que hemos vencido, tenemos que disfrutarlo. A ver si el miércoles en Barcelona podemos repetir.

En la retina de los colchoneros quedará el 12 de mayo de 2010, sobre las 23:10, cuando el uruguayo anotó el gol de la victoria, el tanto de un nuevo título que nos quitaba tantos sin sabores. Un éxito, conseguido con mucho esfuerzo y después de muchas decepciones, sabe mejor. Y de eso nosotros sí sabemos un poco. Especial alegría en mi caso la que también sentí por mi hermana y mi primo pequeño, que no vieron el Doblete y sólo la mala época colchonera.

El fútbol y el Atleti, para nosotros, es algo muy grande porque supera lo puramente racional. En estos días, los problemas realmente han pasado a segundo plano porque una felicidad permanente, una sonrisilla tonta, te embarga constantemente. Que cada uno se lo tome eso como quiera. Pensado fríamente es una gilipollez, un opio. Pero ese opio se apodera de nosotros en momentos como estos, y no queremos tampoco reprimirlo.

Sin orden ni concierto, escribo todo esto tras repasar mentalmente estos dos últimos días y volver a emocionarme con esta grandiosa narración (gracias Fran).

PD: Tengo el soniquete del bendito himno de Sabina todavía en la cabeza: “Qué manera de subir y bajar de las nubes, que viva mi Atleti de Madrid”.
PD 2: Gracias también a todos los que me habéis felicitado estos días. Me alegra mucho la gente que se ha acordado de mí en primer lugar cuando ha acabado el partido o que gente, que no comulga mucho con el equipo, se haya alegrado POR MI. Y gracias a uno de los mejores madridistas que conozco por vivir el partido a mi lado, viniéndose a “nuestro terreno”, casi sufriendo como yo. Eres grande Jorge, ya te lo dije cuando acabó el partido.





Atleti, haznos soñar más fuerte

12 05 2010

De Gea; Ujfalusi, Perea, Domínguez, Antonio López; Reyes, Paulo Assunçao, Raúl García, Simao; Kun Agüero y Forlán. Estos serán los once futbolistas, en un equipo titular cantadísimo, que deben conducir al Atlético de Madrid a la conquista de su segundo título continental, tras la Recopa que consiguieran los rojiblancos en 1962.

Si bien los colchoneros tienen en España un palmarés muy lustroso, en Europa los éxitos siempre han sido menores, ya que la final de unas horas será la quinta que dispute el conjunto de la Ribera del Manzanares. Un balance relativamente pobre para un club con 107 años de historia y una tradición de equipo ganador. No obstante, para ser del todo justos, habría que aclarar que el comienzo de las competiciones europeas no se remonta a tanto tiempo atrás: la Liga de Campeones data de 1955, la extinta Recopa de 1960 y la UEFA -actual Europa League- de 1972. Y, claro, también debe mencionar la cuestión de que antes al máximo torneo europeo solo acudía el ganador de la Liga y no cuatro por país, bla bla bla…

Haciendo la sencilla división de 55/5, el resultado matématico que se obtiene es que el Atleti debería plantarse en una final continental con una media de once años. El problema es que desde la década de los 80 las cuentas no salen, y eso que cada vez hay más posibilidades de jugar competición europea (un saludo al Rayo Vallecano y su llegada a los cuartos de final de UEFA por fair-play). Por tanto, desde ahí algo falla. Por eso son quizá las generaciones más jovenes los que viven esta posibilidad de títulos -y Doblete- con la mayor ilusión. Ningún aficionado colchonero menor de 30 años -24 años desde la final de la Recopa contra el Dinamo de Kiev + 6 de conciencia-  ha visto luchar a su equipo por un torneo continental en la final ni ningún menor de 20 -14 años desde el Doblete + 6- ha visto ganar al Atleti NADA. A ellos sobre todo se lo deben, que se han hecho del club en la época más gris (nunca negra).

Enfrente tendrá a un Fulham en el que supuestamente estarán renqueantes sus dos mejores jugadores: Duff y Zamora. Evidentemente se harán un Iniesta y jugarán medio cojos si es necesario. Para profundizar un poco más en el equipo inglés, se ha tirado en casi todos los medios por el tópico de que, como equipo del norte, creará peligro con el juego aéreo  y que, gracias a la magnífica dirección de Hodgson, gana enteros. Me ha gustado una definición que escuche ayer: “El Fulham es bastante mejor equipo de lo que la gente se piensa pero mucho peor de lo que cabría esperar encontrarse en una final europea”. Españoles o británicos serán los primeros en escribir su nombre en la historia de la Europa League, criatura que nace como continuación de la Copa de la UEFA.

El Nordbank Arena de Hamburgo estará a las 20:45 hasta la bandera con una representación equitativa en las gradas de ambos equipos: alrededor de 13.000 hinchas. La afición atlética, que llegará en principio sin problemas una vez que la dichosita nube de ceniza volcánica parece no va a molestar, ha demostrado que cuando va al unísono y solo a apoyar, se convierte en un soporte decisivo del equipo y por ahí también puede venir otro factor positivo para los rojiblancos.

Y como bien se dice, las finales no son para jugarlas, sino para ganarlas. No son para disfrutar, sino para sufrir. Yo solo disfrutaré cuando Rizzoli, árbitro del choque, pite el final y hayamos vencido, o si vamos ganando 5-0 en el minuto 30.  Pronostico un sufrimiento personal importante durante los 90 minutos, pero que si se gana habrá merecido con creces la pena. Ya lo está mereciendo esta atmósfera pre-finales mágica, generadora, por fín de verdad, de ilusión y felicidad. Ahora hay que rematarlo. Vamos Atleti, haznos soñar más fuerte.





El silencio del Bernabéu

10 05 2010

Nada fue distinto el sábado por la noche en el Bernabéu. Bueno, la cosa se agravó ligeramente. En el descanso del choque de los blancos ante el Athletic de Bilbao, el marcador reflejaba 1-1 ante unos leones que llevaban 25 minutos con un jugador menos. Tampoco las noticias que llegaban desde Sevilla eran buenas. El Barça ganaba 0-2. La Liga se escapaba. Con los dos equipos en vestuarios, los azulgranas eran campeones. ¿Y cuál fue la reacción en la grada? Silencio. Es más, hubo gente que se marchó, dando por perdida la lucha. Cayendo en la guerra, da igual ganar esta batalla, pensarían.

En instantes de reveses y pesimismo una consecuencia lógica puede ser el abatimiento y la desconexión pero…¿de todo un campo? ¿Siempre igual? ¿No brota en el interior de ningún aficionado el espíritu de levantamiento? Ese silencio en las gradas, cuando vienen mal dadas, es tónica habitual en el Bernabéu. La profesión va por dentro, eso estoy seguro, porque cualquier gol rival molestará tanto al aficionado blanco (real) como a cualquier otro.

Pero…nunca, así, de la nada, se ha creado energía positiva en forma de vitores. Alguien externo siempre ha tenido que despertales del letargo, zarandearles en la pasividad. Unas veces ha sido desde el propio club –Juntos podemos, por ejemplo-, otras desde la prensa -la Cofradía del Clavo Ardiendo o “La conjura de los 98 puntos”- o gracias al propio equipo, que se ha levantado moribundo para que el aliento de la grada le dé, ahora sí, algo de oxígeno. El motu proprio no funciona en la hinchada de Chamartín, que se sube al carro cuando ya está en movimiento.

Los que no estéis de acuerdo con esta tesis argumentaréis que los espectadores de Chamartín han tenido mucho que ver en algunas reacciones de los blancos. Y no os quitaré la razón, pero sí apuntaré a que siempre ese levantamiento ha necesitado un estímulo. Para que ese aliento llegara a los jugadores, alguien tenía que hacerles reaccionar, y casi siempre han de ser ellos mismos, ya que el “jugador número 12” tarda en aparecer en esos momentos. Unos futbolistas muy proclives, por cierto, a empezar los partidos sesteando y con la necesidad de una activación de pulsaciones. Una reacción en forma de gol más generada por el empuje, el carácter y la camiseta que por otra cosa.

En alguna ocasión he escuchado que las aficiones son de dos clases: las que hacen despertar a los equipos y las que necesitan un entorno favorable para enchufarse en los partidos. Sin hablar de mejores y peores, sí me parecen más admirables las del primer grupo. Eso sí, la tendencia general, al menos en España, es la de ser más crítico y menos paciente. Hay migración masiva del primer bando al segundo. El aficionado del Madrid lleva tiempo, sin embargo, instalado en el mismo. Como diría el anuncio, FUJITSU.





A propósito de Merrit y del DHEA

23 04 2010

Tristemente cómico. Una expresión aplicable a ciertas situaciones que a todos nos ha tocado vivir y por supuesto que también tiene su extensión en el deporte. Cualquier fallo de un jugador a puerta vacía (un saludo al Loco Abreu), por ejemplo, un gol en la portería del Atleti tras un esperpéntico fallo defensivo o que Carlos Sainz no gane un Mundial porque su coche sufra una avería a 500 metros es tristemente cómico para un aficionado imparcial. Milagro, tragedia, suerte o vudú, según los casos, para los implicados. Puedes sonreir, maldecir, desdramatizar el deporte hasta un punto extremo o pasar a ser tu motivo principal de cabreo en ese momento. It depends.

Lo de LaShawn Merrit también es un caso tristemente cómico. Triste: que de uno de los atletas estadounidenses más destacados, y por ende del mundo, se descubra que ha dado positivo en tres controles a finales de 2009 y principios de 2010. Cómico: que la sustancia que puede arruinar su carrera y costarle dos años de sanción no afecta, en principio, ni para bien ni para mal en su rendimiento deportivo. Como ya sabéis, y esto es lo que está alimentando la risa de los imparciales y espectadores en general, el positivo se produce por una prohormona, cuyo nombre es DHEA,  que interviene en la producción de hormonas sexuales y que en último término sirve para alargar el miembro viril.

Por supuesto los comentarios jocosos e ingeniosos por redes sociales y demases vehículos de expresión no han tardado en sucederse. Pero más allá de gracietas, la suspensión temporal de Merrit supone un gran revés para el atletismo internacional. A sus 23 años, ya ha sido campeón olímpico de 400 metros lisos (Pekin´08) y mundial (Berlín ´09), junto a las medallas de oro en estos dos campeonatos en la modalidad de relevos. Él y su compatriota y compañero de generación Jeremy Wariner, oro en Atenas ´04 y que tiene en su haber, con 43,45, la tercera mejor marca mundial de la historia en esta distancia, eran las principales amenazas del estratosférico récord de Michael Johson, conseguido en los Mundiales de Sevilla ´99 y fijado en 43,18. De ambos se especuló en el principio de sus carreras que podrían acercarse a este registro. El clásico humo de predicciones alimentado con la bonita leyenda de un blanco ganando pruebas de velocistas (en el caso de Wariner). Johnson es grande entre los grandes, y solo en la escena de velocistas pueden comparársele Lewis y Bolt. Merrit, pese a todo, tiene como plusmarca personal 43,75, quinta mejor de la historia, solo por debajo de tiempos del propio Johnson y de Wariner.

Pérdida importante, por tanto, y que sirve para reabrir el viejo debate de si se debe sancionar (moral y mediáticamente incluso como ocurre de soslayo) a los deportistas por el hecho de consumir drogas o sólo debe castigarse a los que lo hacen para mejorar su rendimiento deportivo.

Mientras tanto, os dejamos la mejor carrera de Merrit hasta la fecha, comparada con la espectacular carrera de Johnson en La Cartuja.





La Armada toma (la) tierra en Montecarlo

17 04 2010

Varias afirmaciones se pueden hacer, o al menos apuntar, acerca del nivel actual del tenis español. La primera: ésta quizá sea la mejor generación de tenistas españoles de la historia. Se podría comparar a la que existía a finales de la pasada década pasada y principios de este siglo, con tenistas como Corretja -ganador de un Torneo de Maestros-, Carlos Moyá -número 1 de la ATP en 1999- ,Ferrero -ganador de Roland Garros, finalista del US Open en una ocasión y también llegó a ser top 1 en 2003- o Albert Costa -también vencedor del Grand Slam parisino-. En la actual los éxitos son aglutinados por un inconmesurable Rafa Nadal, mejor tenista español de la historia a sus 23 años, pero también le acompañan una serie de buenos jugadores como Ferrer, Verdasco,un renovado Ferrero o Tommy Robredo, que han tenido la mala suerte de topar con una brillantísima generación de tenistas jóvenes -Djokovic, Murray, Del Potro- y otra que no lo son tanto -Federer, Davydenko o Roddick-. Algo discutible como colectividad, por tanto.

Cuidado que voy VI parte (Foto: http://www.marcagol.com)

La segunda conclusión es que España sí tiene la mejor generación como país del tenis mundial. Otras naciones tienen tenistas sueltos muy importantes, pero su fuerza como conjunto se disminuye. En la última década España ha conseguido levantar cuatro Copas Davis, las dos últimas ediciones de forma consecutiva. Solo Rusia en este principio de siglo ha conseguido repetir éxito, llevándose la Ensaladera en 2002 y 2006. Pero más allá de esos datos, la fuerza de nuestro tenis radica en que no solo hay dos raquetas notables-sobresalientes, sino al menos cinco o seis que pueden disputar eliminatorias de Copa Davis con ciertas garantías. En el actual ranking ATP, encontramos a ocho españoles entre los 50 mejores del mundo. Francia, nuestro próximo rival por la Ensaladera -eliminatoria durísima por cierto-, tiene a seis y Estados Unidos a cuatro como principales seguidores.

Y la última reflexión, corroborada totalmente en el Masters 1000 de Montecarlo, es que no tenemos rival en cuanto el terreno de juego se levanta sobre tierra batida. En este primer Masters 1000 de la temporada sobre arcilla tendremos final patria –Rafa vs Fer-, después de tener tres españoles en semis y cinco en cuartos. Nadal lleva cinco años consecutivos imponiéndose en el país de los casinos y de los circuitos de F-1 imposibles, dos de los tres Masters 1000 del año pasado disputados en tierra fueron para el manacorí y en un cómputo general, en 2009 nueve de los quince torneos ATP jugados en esta superficie los levantaron tenistas de la “Armada“. Y muchos que se quedaron cerca de la línea de meta.

Quiero mi primer Masters 1000 (Foto: http://www.as.com)

Mañana el deportista mallorquín es el gran favorito para revalidar título, a pesar de que el gran partido de Verdasco hoy ante Dkojovic debería darle más opciones de victoria. Desde Proevolution FM le otorgamos las justas porque el madrileño, a pesar de ir madurando deportiva y psicológicamente cada vez más, le entra siempre el canguelillo ante Rafa y no suele desplegar su mejor tenis. No obstante seremos cautos, ya que solemos fallar más pronósticos de los que acertamos.

Lo que sí sabemos que es Alberto de Mónaco tendrá que hablar en castellano (pijo) porque el ganador del torneo hablará ese idioma. Después de Montecarlo vendrá el Godó y Roma, con las vistas futuras puestas en Roland Garros, donde toda nuestra Armada tratará de solucionar el borrón de la edición de 2009.





Cuando Mateja y Arjen eran Batman y Robben

15 04 2010

Mateja Kezman y Arjen Robben son dos nombres que están de actualidad. Siendo justos, uno mucho más que otro. Si bien el serbio solo es noticia (y casi únicamente en círculos frikis como Proevolution FM) porque el lunes cumplió 31 años, el holandés es el principal estilete de un Bayern Munich líder de la Bundesliga, finalista de la Copa alemana y semifinalista de la Champions League. Aunque, bueno, en nuestra prensa las menciones estén más 
encaminadas a mencionar al extremo para subrayar la falta de plantilla del Real Madrid.

Mateja, a lo espartano, es Batman

Pero ese no es el tema, que diría aquel. Vamos a trasladarnos a Eindhoven, a la temporada 02/03, primera en la que ambos compartirían vestuario. Lo harían también en los dos años siguientes, aunque la segunda de ellas sería sobre el confortable banquillo de Stamford Bridge, después de su fichaje común por el Chelsea. En ese verano de 2002 el PSV reforzó su ala izquierda con un imberbe alfil de 18 años llamado Robben, que provenía del Groningen. Kezman por aquel entonces ya llevaba dos años en la disciplina holandesa y en su haber una Bota de Bronce, una Supercopa de los Países Bajos y una Erevidisie. Un buen conjunto completado con el fichaje de Guus Hiddink, el rey Midas de los banquillos -no hay nada de casualidad en esto, por supuesto- que buscaba reeditar título doméstico.

Y vaya si lo hicieron. Las puntas de lanza fueron un Kezman que metió 35 goles en 33 partidos –Bota de Plata- y un Robben, sin lesiones cíclicas, que sumó 12 tantos en los mismos partidos. En Champions las cosas no fueron tan bien, ya que fueron últimos de un grupo en el que les superaron Arsenal, Borussia Dortmund y Auxerre. No obstante, la grada decidió premiar a esa conexión maravillosa con los apelativos “Batman y Robben“, en referencia claro al dúo de superhéroes de Marvel.

Robben,con la soltura de Robin

Desde aquel año ya nada volvió a ser como antes. Empezó a producirse una caída suave. “Batman” anotó en la campaña 03/04 8 goles menos y el alter ego de Robin jugó sólo 23 partidos ligueros, acuciado por las molestias físicas. El PSV realizó una temporada también algo más discreta: subcampeones de Erevidisie y cuarto finalistas de Copa y Champions. La debacle total como pareja determinante se produjo ya con los blues, donde ambos pasaron a interpretar papeles secundarios. Uno, más por lesiones; el otro, por falta de adaptación ¿sobrevaloración?.

El destino quiso que los dos terminaran en la capital de España, aunque sin llegar a coincidir en temporada. Una pena para una pareja que marcó un antes y un después en un equipo que ha visto pasar jugadores como Ronaldo,Romario, Cocu o Vennegoor of Hesselink. En la actualidad Batman aka Kezman anda perdido entre cesiones, Paris, San Petersburgo y su deseo de hacerse monje. Robben, a sus 26 años, tiene aún una larga vida futbolística por delante, mientras no se rompa. Con todo, en la retina tulipana quedarán sus galopadas por el Philips Stadium y en la historia de curiosidades que tanto nos gusta, los apodos de este dúo singular.

Los originales





A propósito de Osvaldo

11 04 2010

Después del Clásico de ayer, en unas horas se jugará el segundo enfrentamiento madrileño-catalán de esta jornada. El de los hermanos pequeños que se alían con los foráneos fortachones para molestar al vecino guapete y (más) importante. Espanyol y Atlético de Madrid han ido progresivamente enderezando sus temporadas tras un comienzo de año que barruntaba tragedia. Y en este encuentro podremos disfrutar de los dos jugadores que luchan contra la nueva columna vertebral del Zaragoza -Suazo especialmente- como los fichajes más rentables del mercado de invierno: Tiago y Osvaldo. En el delantero italo-argentino es en quién nos vamos a detener en esta ocasión.

Osvaldo arrastra un dato personal curioso, así, de primeras: dio el salto a Europa con 19 años -temporada 05/06- sin haber jugado un minuto en la 1º División argentina. El histórico Huracán, club en el que militaba en esos momentos, llevaba desde el año 2003 en la División B del país sudamericano – y de hecho no volvería a ascender hasta cuatro años después-. Aún así el Atalanta, también esa campaña en la Serie B, acometió su fichaje. Desde ese instante y hasta enero de 2010, caminó con más pena que gloria entre cesiones y números mediocres, de lo que dan fe en Lecce (el Lecce), Florencia (estuvo en la Fiore) y Bolonia (el Bolonia claro). Fue entonces cuando el chaval se cansó de pasear las maletas por Italia y recaló en el Espanyol, que desde la desaparición de Tamudo se había olvidado de meter goles en serio.

Mejor la crema catalana que los spaguettis

Su balance por ahora son cinco goles -todos ellos le han dado puntos al Espanyol- en trece encuentros. Unos buenos números que le han convertido en el máximo goleador de la plantilla, dato que deja clara la puntería del resto de componentes, y en un fijo en las alineaciones de Pochettino. Dos datos más: el máximo goleador pre-Osvaldo era el centrocampista Joan Verdú con cuatro tantos; Luis García, en 29 partidos, lleva dos goles. Olé, olé y olé.

La importancia que ha adquirido por tanto el italo-argentino de 24 años es suprema y muchas voces desde Cornellá-El Prat claman ya por que los pericos hagan efectiva la opción de compra de cinco millones de euros que guardan sobre el jugador. El Espanyol, club tradicionalmente vendedor y que últimamente no tiene ni para pipas, no posee esa cantidad y va a intentar prorrogar esa cesión una temporada más, medida que el Atalanta en principio vería con buenos ojos. Allí no le quieren ni en pintura y él también se ha encargado de demostrar en sus declaraciones su desarraigo. La problemática sería la de siempre, que el jugador siga haciéndolo bien y aparezca un club más grande o con más dinero que deje a los catalanes sin el ariete.

Y en esa disyuntiva existencial se mueve Osvaldo, que quiere seguir haciendo daño, esta vez al Atlético de Madrid. Nosotros, como madrileños malos que somos, esperamos que en el partido haga más bien poco y si quiere se hinche posteriormente a meter goles para unos blanquiazules que no deberían sufrir mucho de aquí a final de Liga. Suerte errante Osvaldo, en Barcelona parece que has encontrado tu sitio.