Imperdonable

21 10 2009

Por Diego Gómez

Vaya por delante que escribo esto cinco minutos después del final del Real Madrid-Milan, por lo que aún sigo de mala leche por lo que he visto y probablemente no haya reposado lo suficiente todo lo que ha sucedido. Y que tampoco vais a encontrar ni un ápice de objetividad y rigurosidad periodística del partido. Si buscáis eso, iros a As o Marca, porque esto será pura opinión.

Y se acabó. Lo siento, pero yo no le doy más crédito a este equipo. El choque del Bernabéu ha sido una humillación a la gente que se ha desplazado al santuario blanco y a todos los aficionados que lo hemos estado viendo por televisión, porque no puedes ceder la iniciativa y dejar ganar en tu casa al, posiblemente, peor Milan de la historia.

Mentiría si dijese que no me ha gustado la primera parte del conjunto de Pellegrini. Pero ya. A partir de ahí, ha dominado un equipo con una media de edad de 31 años, que jugaba andando y en el que su máxima estrella no es ni una tercera parte de lo que fue antaño. Y eso el Madrid no lo puede permitir. Pasa el golazo de Pirlo (el que tuvo retuvo), pero no los dos de Pato (hasta Casillas falla en el primero y, el segundo, sin comentarios). Que un centro del campo formado por Lass, Xabi Alonso, Kaká y Granero sea dominado por los Ambrosini, Seedorf y compañía tiene delito. Que Raúl tenga que sacar un córner porque todos sus compañeros están en su órbita, y de una asistencia de gol a Drenthe (muy bueno, por cierto), tiene delito. Que Sergio Ramos se pase todo el partido fallando y no sea sustituido, tiene delito.

Este equipo ha tenido diez partido de competición oficial, más la pretemporada, para empezar a jugar a “algo”. El Barça sólo necesitó el trabajo veraniego más dos choques ligueros para llegar a la excelencia. Sé que las comparaciones son odiosas, pero no comparo a madridistas y azulgranas. No pido que Pellegrini juegue como Guardiola. Sólo pido que tenga algo: una idea, un plan B… algo.

Que no me vendan la moto de que si el tiempo, si falta o no Cristiano Ronaldo o que los viejos rockeros nunca mueren, porque a mí ya no me vale. El Real Madrid es un equipo que puede perder, pero nunca de esta manera, sino partiéndose el pecho por el escudo.

Dicho esto, vuelvo a reiterar que este equipo jugará bien al fútbol. ¿Cuándo? Ya no lo sé. Pero más vale que sea YA, porque hasta los más pacientes como yo estamos empezando a inquietarnos. Y eso no es lo peor. Lo peor es que ese señor que se ha dejado 250 millones de euros y que empieza por F pierda la paciencia… Y suele tener muy poquita…

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En busca de la excelencia

9 10 2009

Parece que los quince puntos en cinco partidos, 16 goles a favor y sólo dos en contra de las cinco primeras jornadas de Liga no han servido para nada. No tienen mérito por ser contra rivales, de los denominados, menores. No tienen credibilidad porque el Real Madrid juega mal al fútbol. Pues, señores, les digo que meter cinco goles fuera de casa en ‘Champions’, o dejar la puerta a cero en Liga en varios partidos, son méritos a tener en cuenta. Y méritos nada fáciles de lograr, algunos.

 Las comparaciones son odiosas, dicen. Y el que escribe, personalmente, odia la comparación de los de Pellegrini con el FC Barcelona. ¿Nadie se acuerda que Guardiola empezó palmando contra un Numancia que hoy está jugando en Segunda? ¿O qué empató la jornada siguiente contra el Rácing, en casa, y sufriendo? A partir de ahí, el conjunto blaugrana desplegó el mejor juego del mundo, no lo dudo. Pero hasta entonces, ¿qué pasó?

 Pues pasó lo que ahora le está pasando al conjunto blanco. Si cogemos el once tipo del ingeniero chileno, esto es, Casillas; Ramos, Pepe, Albiol, Arbeloa; Lass, Xabi Alonso, Kaká; Cristiano Ronaldo, Raúl y Benzema; no hace falta haber estudiado caminos para darse cuenta de que hay seis caras nuevas con respecto al año pasado. Si a eso le sumamos que el chileno, en algunos partidos, se ha perdido en el extraño mundo de las rotaciones, damos con la clave.

 El Real Madrid es un equipo que aún está por hacer y que no ha encontrado un estilo definido. Y, todo hay que decirlo, el Madrid no tiene a Iniesta ni Xavi en su equipo. Es decir, que es un conjunto al que no se le puede pedir marcar un gol tras una jugada de 50 pases. Sencillamente, no debe hacer ese tipo de juego, porque tiene dinamita arriba para jugar con rapidez. Dinamita, bombas atómicas, llamadlo como queráis.

 Cierto que la derrota contra el Sevilla dolió. Por la forma en que se produjo y porque, realmente, era el primer rival serio de los madridistas. Pero ha sido una, repito, UNA derrota. No nos pongamos alarmistas ni nos precipitemos. Este equipo jugará bien, seguro. Lo que pasa es que la paciencia no cabe en el mejor equipo del Siglo XX. Se exigen resultados y se exigen ya. Pero llegarán.

 Os recuerdo que la parroquia blanca llegó a criticar a un tal Zidenine Zidane en sus inicios como madridista. Sí, ese que nos deleitó durante tantos años. Ah! Y que marcó el mejor gol de la historia de la Liga de Campeones en el Hampden Park de Glasgow, que nos dio la novena.

 

Pareja letal

Pareja letal

Yo, por mi parte, sí que estoy tri-tranquilo. Estoy convencido de que este Madrid plantará cara al todopoderoso Barça.

Diego Gómez





A propósito de Guti

7 10 2009
Capaz de lo mejor y lo peor

Capaz de lo mejor y lo peor

Por Diego Gómez

Desde que Ronaldo llegara al Real Madrid allá por el año 2003 (me refiero, claro, al brasileño), se han sucedido una serie de jugadores cuyo objetivo principal fue retirar a Raúl. Hablo de los Owen, Baptista, Robinho o Cassano, todos ellos con el conocido resultado que ofreció su rendimiento. Ahora, salvo el inglés del United, todos ellos se desenvuelven en equipos de media tabla (me niego a considerar al City, por el momento, como equipo grande), mientras que el capitán blanco sigue luchando por un sitio en el once del equipo de su vida.

Pero hay otro caso, a parte del ‘7’ madridista, que también me ha llamado la atención en este inicio liguero: José María Gutiérrez, ‘Guti’. El ‘14’, la eterna promesa o sus calificativos feministas, como queráis. Sea como sea, es curioso el caso del segundo capitán del Madrid.

Nunca ha partido como teórico titular desde que está en el primer equipo (temporada 1996-1997), pero siempre ha contado con la confianza de todos sus técnicos. Con especial mención a la temporada 2000-01, en la que, con Vicente Del Bosque en el banquillo, logró 14 tantos (si Iniesta mete en esta temporada 14 goles, le estamos comiendo el ojete todos). Desde entonces, nunca se ha asentado en la titularidad, pero siempre ha sido un jugador clave en la plantilla madridista.

¿Y por qué, estando Kaká, Granero o Xabi Alonso, Guti ha jugado tanto en esta temporada? Porque, le pese a quien le pese, el ‘14’ tiene el mejor último pase de España junto a Iván De la Peña y una calidad, técnica y clase en la medular a las que sólo Xavi e Iniesta pueden superar.

Y, le pese a quien le pese, Guti es el jugador más idóneo para hacer jugar a los ‘galácticos. Lass es el encargado de dar equilibrio; Xabi Alonso tiene buen desplazamiento en largo y un gran disparo, pero escaso juego entre líneas; y Kaká es más arrancada, potencia y explosividad que las características que tiene el ‘14’.  Es Guti el que puede desatascar un encuentro con uno de sus pases, con un balón parado o, por qué no, con un lanzamiento directo de falta. Y os lo dice el que escribe, que ha visto meter pases a Guti que no le ha visto a ningún jugador del mundo.

“Claro, es tan buen que por eso ha estado en tantas grandes citas con la Selección”, me podréis decir. Y yo os contesto: Si Guti no ha estado más tiempo con la Roja, ha sido porque en vez de cabeza tiene un gigantesco balón de rugby. Ya sabéis, eso de borrarse en partidos importantes, soltar una patadita sin venir a cuento o no parar de protestar hasta ver la amarilla. Aunque también os digo que en el Mundial de Alemania 2006, mereció estar en detrimento de gente que se había pasado seis meses lesionado (y no me refiero sólo a Raúl).

Tengo claro que si Guti no está ahora mismo al nivel de Xavi e Iniesta (para mí, de largo, los dos mejores centrocampistas del mundo) es porque su temperamento no se lo ha permitido. Pero, si os soy sinceros, la imagen del rubito encarándose con Zokora y el partido que realizó contra el Sevilla (aunque os sorprenda, fue de los mejores del conjunto de Pellegrini) me sirvió para comprender que, si quiere, puede seguir siendo ese jugador importante que ha sido desde que está en la primera plantilla blanca. No importa que estén Kaká, Cristiano, Benzemá y compañía.

Si él quiere, puede ser titular. La pregunta es: ¿Querrá?





Ha nacido una estrella

7 08 2009

Allá por diciembre de 2008, unos locos de la radio y el deporte, encabezados por el gran Juanma Calero, se encontraron con la posibilidad de cumplir el sueño que habían perseguido desde primero de carrera: crear su propio programa de radio. Precisamente, fue el actual productor del espacio el que encontró tal opción.

Así que, sin pensárnoslo ni un segundo, nos pusimos manos a la obra. Entre todos, elaboramos el que iba a ser el proyecto y la estructura básica del programa y, en los precarios y ahora extintos estudios radiofónicos de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, nos pusimos, por primera vez, delante de los micrófonos.

Allí estábamos, además de nuestro director, Álvaro Díaz, Manu Mañero, José Hernández, Diego Gómez y Javi García, además de Bárbara Cervigón, una de nuestras chicas de la técnica; y David Briz, que colaboró desinteresadamente para que esto saliese adelante.

Tras ese 17 de diciembre que siempre quedará guardado en nuestra memoria, sólo quedaba una cosa: esperar. Y así lo hicimos. Pasaron los exámenes de febrero, los de junio y las inestimables borracheras intermedias.

Y por fin, a principios de julio, pudimos estrenar nuestro programa. Un estreno que apadrinó Emilio Butragueño y que, sin lugar a dudas, será uno de los días más grandes de nuestra carrera periodística. Nervios, temor a equivocaciones… Pero sobre todo, una bandera: la ilusión. La misma que nos hace ir camino de nuestro quinto programa y la misma que permanecerá hasta que la gente (o la emisora) se canse de nosotros. 

Al equipo que grabó el programa de prueba, se unió posteriormente Lourdes Barragán, profesional que, junto a Bárbara Cervigón, se encarga de dotar al programa de la coherencia y el sentido común de la que el resto carecemos.

Ella completó un grupo caracterizado por la complicidad, el compañerismo y las ganas de hacerlo de puta madre. Caracterizado por el trabajo y el cachondeo. Y caracterizado por querer ofrecer un programa de radio como nunca antes se había hecho.

Hasta ahora, con humildad y trabajo, lo estamos consiguiendo. Pero, para ello, nos hace falta vuestra ayuda: la del oyente, la del lector. Por eso, los martes, de 21:00 a 23:00 de la noche en la 87.5 o en http://www.evolutionfm.net, estáis invitados a ocupar otro micrófono dentro de nuestro programa.